Sexo Lesbico en la Lavanderia |
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No puede evitar excitarme al ver a estas lesbianas alemanas desnudándose en la lavandería. Ya las había visto antes jugar con sus prendas íntimas mientras las ponían en las lavadoras, pero en esta oportunidad una de ellas arrojó unas bragas que cayeron a mis pies y al cogerlas para devolverlas a su dueña, pude sentir que estaban húmedas. Al ver que me las llevaba a la cara para olerlas, las chicas lesbianas se acercaron a mí muy insinuantes y mientras me rozaban con sus manos, comenzaron a besarse. Estaba muy excitada por la situación y podía sentir como mi coño se mojaba de placer. Una de ellas se volteó y me besó muy profundamente, mientras la otra me desabotonaba la camisa, dejando mis pezones a la vista y listos para ser lamidos. La que me besaba bajó hasta mis pechos y comenzó a chuparlos muy dulcemente, mientras la otra seguía desvistiéndome. Yo me limitaba a recibir caricias y besos de las dos, pero tenía las dos manos desocupadas y quería tocarlas y sentirlas también. Mi cabeza iba a mil, bajé una mano para acariciar el chocho de la que estaba frente a mí, al tiempo que la otra había logrado llegar hasta mis coño descubriendo mi clítoris duro y en punta, acariciándolo suavemente con sus dedos. Para poder estar más cómodas, nos subimos sobre la mesa donde se separa la ropa y mientras una se ponía de cuatro patas sobre mí, la amiga (que aun estaba de pie) y yo le lamíamos el coño. Yo la penetraba con mi lengua y la otra rodeaba su clítoris con la punta de su lengua y lo mordisqueaba haciéndola gemir de placer. ![]() La que estaba agachada sobre mí comenzó a meter sus dedos en mi coño, los sacaba mojados, los chupaba y los volvía a meter. Eso me excitaba demasiado y sentir tantas manos en mi cuerpo me hacia estremecer de gusto, no pude contener la explosión cuando sentí que la que estaba encima mía hacia latir su sexo al ritmo de su corrida. Me corrí yo también y mis jugos salían a borbotones. Aun muy excitadas ambas, fuimos a por la amiga que estaba de pie junto a la mesa para que ella también se corriera. La “atacamos” entre las dos: yo me fui directo a lamerle el coño y la amiga le besaba las tetas. Tenía un chochito muy apretadito y húmedo y mientras succionaba con fuerza su clítoris, le metía los dedos bien profundo acariciando su punto G. Se corrió al instante eyaculando sobre mi boca, fue muy sabroso y excitante escucharla gritar de placer. Cuando las tres terminamos, mi ropa ya estaba lista, así es que la cogí y me fui. Durante esa semana volví varias veces para ver si me encontraba otra vez con las alemanas para otra sesion de sexo lesbico, pero jamás las volví a ver. Seguramente estarían de vacaciones, lo que es una pena, porque me hubiera gustado tener sexo desenfrenado con estas lesbianas alemanas otra vez. Para descargar películas de lesbianas, haz click aquí. Comentar este artículo
Comentarios de otros visitantes
que sitio mas curioso para tener sexo.
28.05.2007 - 16:58h - Dice que se llama lisa - #1
muy caliente tu relato... por cierto, donde es que vas a hacer la colada? jjeje
29.05.2007 - 09:24h - Dice que se llama amaral - #2
hhhmmmm braguitas sucias.. que rico!!!
01.06.2007 - 13:49h - Dice que se llama luana - #3
quiero conocerte, quiero conocer rubias lesbianas para buen sexo!
19.06.2007 - 12:27h - Dice que se llama cami - #4
03.07.2009 - 23:42h - Dice que se llama osman gomes barahona - #5
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Ya las había visto antes jugar con sus prendas íntimas mientras las ponían en las lavadoras, pero en esta oportunidad una de ellas arrojó unas bragas que cayeron a mis pies y al cogerlas para devolverlas a su dueña, pude sentir que estaban húmedas. Al ver que me las llevaba a la cara para olerlas, las chicas lesbianas se acercaron a mí muy insinuantes y mientras me rozaban con sus manos, comenzaron a besarse. 
Aun muy excitadas ambas, fuimos a por la amiga que estaba de pie junto a la mesa para que ella también se corriera. La “atacamos” entre las dos: yo me fui directo a lamerle el coño y la amiga le besaba las tetas. Tenía un chochito muy apretadito y húmedo y mientras succionaba con fuerza su clítoris, le metía los dedos bien profundo acariciando su punto G. Se corrió al instante eyaculando sobre mi boca, fue muy sabroso y excitante escucharla gritar de placer.