Aventura sexual frustrada con el butanero

La fantasía con el butanero es un tópico en mi ciudad. Pero yo la hice realidad.

Yo me estaba levantando de la cama y fumaba mi cigarro de las mañanas. Así que fui a la cocina a sacar la bombona y a hacerme algo para desayunar. Cuando llamaron al timbre, cargué la bombona y la llevé hasta la puerta. Abrí la puerta y ahí estaba ese gigante. Le entregué la bombona vacía y me dijo: “¿te la meto para adentro?”. ¡Vaya que me sonó su pregunta con doble sentido!. Lo dejé pasar y le indiqué donde dejar la bombona. Cuando pasó al lado mio y colocó la bombona en el suelo, no pude evitar verle la espalda tan amplia y el culo. Le ofrecí algo de beber y aceptó.

 

 

Estábamos en la cocina; él tomo su bebida y cuando fue a entregarme el vaso, mi mano rozó con la de él y sentí un chispazo. Debe haber notado mi reacción; porque me tomó por la cintura y me apretó entre sus brazos. Yo me descompuse. Era muy fuerte y me había excitado mucho su forma de agarrarme. Me volteó de espaldas a él y me apretó el culo con sus enormes manos. Yo me sostuve con el mueble de la cocina y gemí. De repente sentí que me bajó de golpe el pantalón del pijama y me metió un dedo enorme en el coño. Me humedecí en seguida. Escuché cuando bajaba su cremallera y sentí el golpe de su pelvis en mis nalgas. Creí que no había alcanzado a penetrarme; pero él empezó a arremeter con fuerza. Yo sentía los golpes de su cuerpo en mi culo; pero no sentía lleno mi coño. De repente él empieza a gritar muy excitado, me aparta un poco y siento su leche caliente caer en mis nalgas. Me volteo extrañada y lo veo ahí parado con cara de idiota, con el pantalón en las rodillas. Cuando veo su polla, entendí lo que había pasado. Tenía una polla demasiado pequeña. Sus dedos eran mejores.

Yo me quedé frustrada. Casi le pido que me metiera la bombona. Pero preferí no darle más largas al asunto.

Lo acompañé a la puerta y lo despedí. Él se fue muy sonriente; pero yo me quedé con una mala leche que me duró toda la mañana.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *