Deje a mi chica porque es muy Puta

Hace unos días dejé a mi chica porque se portaba mal conmigo. Es tan puta que no podía estar sin sexo en ningún sitio.

mi chica es muy puta

Hace unos días dejé a mi chica porque se portaba mal conmigo. Es tan puta que no podía estar sin sexo en ningún sitio.

mi chica las mas puta Cuando nos conocimos, no hubo tiempo para otras cosas, lo primero que hizo fue bajar a mi bragueta a comerme la polla. No tuve ni que molestarme en llevarla a cenar, ni hacerme el romántico, ella no perdía el rato en esas cosas, iba a lo que más le interesaba: mi polla.

El sexo era espectacular, ninguna mujer me había comido la polla de la manera que lo hacia ella. Mamarme el cipote era su especialidad, lo hacia con mucha dedicación y lo disfrutaba. Mi polla nunca iba flácida a su primer lametón, se me ponía totalmente tiesa de solamente adivinar sus intensiones. Ella comenzaba mojando mi capullo con mucha saliva y luego lo metía en su boca tibia y lo rodeaba con su lengua. Una vez que estaba bien lubricado con saliva, se lo tragaba hasta el fondo, succionando levemente.

Nunca lo hacia de la misma manera, siempre me sorprendía, y le encantaba hacer cosas nuevas y ver mi respuesta al recibir tanto placer. Pero no solamente era su manera especial de lamerme la polla, sino el morbo extra de hacerlo donde a ella le apetecía. Si íbamos al cine, no podíamos ver la película como una pareja normal, ella siempre acababa comiéndome el nabo sin importar que estuvieran viéndonos. Si íbamos a una fiesta o de copas con algunos amigos, casi seguro que acabábamos en el servicio follando como conejos. La última vez fue en el metro, era de noche y el vagón estaba casi vacío, pero la tía me puso la polla bien dura y luego se quitó las bragas por debajo de la falda, se sentó en mi polla y comenzó a cabalgarme al ritmo de las vías.

foto de mi novia masturbandose
Al principio estaba flipado, nunca había conocido a una tía así, tan cachonda, sin prejuicios, que disfrutara del sexo de la manera que más le apetecía… hasta que me di cuenta que muchas veces mi polla no le saciaba por completo. Me di cuenta que era tan adicta al sexo que un día la pillé masturbándose frente al ordenador, mientras chateaba con un tal “pollon_22cm”. Al poco tiempo descubrí que tenía un set de consoladores en un cajón de su mesita de noche, con utensilios que yo ni siquiera entendía, pero lo preocupante era que los usaba mientras creía que yo dormía, y aun después de haberse corrido 3 veces conmigo.

No me di cuenta que podía tener algún problema hasta que comencé a sospechar que salia con otros tíos. Luego me enteré que se follaba a mis amigos en mis propias narices. Me di cuenta que no era al único al que encerraba en los servicios para echarse un polvazo. Primero iba yo y luego hasta con dos de mis amigos a la vez! Y aparentemente había sido así desde un principio.

Toda la atracción y el morbo que me daba estar con ella se esfumó cuando me di cuenta que sus guarradas no eran exclusivamente para mi. Hace poco más de una semana que no la veo, y sinceramente extraño su boca en mi polla y su culo abriéndose en una certera embestida. Sé que volveré a follar su coño carnoso, pero ya no será mi chica, será simplemente otro polvo de sábado por la noche.

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