Despedida de Soltera Lesbica

Cuando Eva me llamó para invitarme a su despedida de soltera, olvidó decirme que yo sería la única invitada a la fiesta. Pero en lo que si acertó fue en que lo pasaríamos en grande.

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despedida de solteraLlegué a la casa de mi amiga un poco más temprano para ayudarle con los preparativos, ella estaba a medio vestirse, así que le dije que mientras yo acomodaba las cosas en la cocina ella podía seguir arreglándose. Había cantidades de alcohol como para atender a un batallón de mujeres sedientas, pero lo que me llamó la atención es que había muy poca comida para la fiesta, casi nada. Abrí una botella de vino y me dispuse a buscar en la heladera y en las alacenas qué es lo que Eva iba a servir al resto de las amigas para comer.

Cuando ya me estaba sirviendo la segunda copa de vino, entró Eva en la cocina. Estaba muy sexy, con un vestido corto de raso; se acercó y se sirvió vino ella también. Pusimos algo de música tranquila y cuando miré el reloj me di cuenta que a esta hora el resto de las invitadas a la fiesta tendrían que haber llegado; al volver la mirada a Eva leí en sus ojos que no vendría nadie más: éramos ella y yo en una despedida de soltera que acabó en fiesta lesbica privada.

Se podía ver que el vino le estaba haciendo efecto, y sentada en el sillón abrió sus piernas dejándome ver que no llevaba bragas mientras su mirada insinuante me incitaba. Me senté junto a ella y la besé profundamente; recuerdo que en un primer momento me sentí muy ingenua al creer que seria una despedida convencional, pero también halagada porque se estaba despidiendo de mí en exclusiva, me relajé y me dejé llevar una vez más.

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Mientras nos besábamos intensamente sentí que las manos de Eva mano se deslizaban por debajo de mi falda y me apretó fuertemente el culo. Yo me perdí en sus pechos, ansiaba tenerlos para mi; lamía y mordisqueaba sus pezones, los envolvía con mi boca y luego los acariciaba sólo con la punta de la lengua. Fui bajando con mi lengua hasta llegar a su coño que estaba chorreando de placer; abrí los labios con la lengua y los separé a lametones y luego me centré en su clítoris mientras la follaba con los dedos. Eva gemía de placer y yo estaba muy caliente, así es que me puse de cuatro patas sobre el sillón y Eva me comenzó a lamerme el coño por detrás. Podía sentir su lengua rozar mi ano y eso me ponía súper caliente, luego separaba mis labios y me follaba con la lengua. Por debajo de mi cuerpo podía ver como Eva se masturbaba mientras me comía el coño.

fiesta lesbica privadaCuando estábamos a punto de corrernos ella hizo una pausa, abrió un cajón de la mesa chica junto al sofá y sacó un consolador doble “este es mi aporte para la fiesta” dijo mientras se lo introducía lentamente en el coño. No la hice esperar y me uní a ella, sentadas ambas en el sillón comenzamos a movernos para que el consolador entrara y saliera de nuestros cuerpos. Se sentía muy rico y no tardamos en corrernos, las contracciones de Eva repercutieron en mi como un terremoto y me corrí sin poder contenerme.

Esta vez con Eva no fue como las anteriores, tuvo sabor a despedida y fue muy intenso. Aunque aun tengo esperanzas, porque conociendo al futuro marido, se que no habrá cumplido un mes de casada cuando este en mis brazos otra vez.

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