Lesbianas calientes buscando sexo

Salí con mis colegas de marcha por la noche y conocimos a un grupo de chicas muy simpáticas. Estuvimos con ellas de bar en bar. No veas como bebían las colegas!.

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Salí con mis colegas de marcha por la noche y conocimos a un grupo de chicas muy simpáticas. Estuvimos con ellas de bar en bar. No veas como bebían las colegas!.

 

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Mis coleguis estaban muy entusiasmados con las chicas. Al verlas beber tanto ya todos se habían asignado a la que querían follarse.

Las copas de cerveza y vino iban y venían y las risas de las chicas se escuchaban cada vez más fuerte, a medida que el alcohol las desinhibía. Los chicos se miraban los unos a los otros ya saboreando lo que veían en sus manos.

Comenzó lo que yo llamo el momento lésbico; que es cuando las chicas borrachas comienzan a tomarse fotos dándose besos. Una más atrevida que las demás le dio un beso a una de sus compañeras en la boca. Y otra, que ya había ligado con uno de mis colegas, le dio un beso con lengua digno de ser grabado en video.

Ese juego de los besos fue muy oportuno porque las chicas se sintieron más en confianza. De todos modos se notaba que ellas ya habían salido antes en plan ligue femenino.

Ya bien entrada la noche uno de mis amigos dijo que tenía una botella de ron en su coche y que nos fuéramos a la playa a tomárnosla. Y eso hicimos.

Bajamos a la playa y cada quien agarró su presa. El primero que coronó fue el colega que se besó con la chica en el bar. Esos, no más llegar a la playa, se apartaron un poco del grupo y los veíamos follar en la arena.

Nosotros, que formamos un grupo, comenzamos a jugar un juego con penitencias. Así conseguimos que las chicas se quitaran prendas de ropa. Luego hicimos que las penitencias fueran más calientes y, primero pedimos besos, luego ya empezamos a tocarnos; hasta que una chica fue capaz de masturbar a uno de los chicos en frente de los demás. Era claro que el alcohol ya estaba haciendo de las suyas y habia puesto a estas mujeres borrachas.

La chica después de masturbar a mi amigo se apartó con él a comerle la polla. El ambiente ya estaba bastante cargado de sexo. Quedaron dos chicas y yo. Precisamente eran las que se habían besado en el bar. Para mi sorpresa, supe que el beso no era un juego de borrachas, sino que ellas eran bisexuales y ya habían estado juntas antes. El momento justo para satisfacer la fantasía de todo hombre: estar con dos mujeres a la vez.

 chicas borrachasLes pedí que se besaran de nuevo y lo hicieron. Luego me miraron con picardía y se acercaron las dos a besarme a mi. Uufff eso fue tremendo! Una de ellas tocó mi entrepierna y bromeó con la otra sobre mi estado; tenía la polla durísima. Entra las dos me quitaron el pantalón y se acercaron a comerme la polla. Una me lamía los huevos mientras otra se metía mi polla entera en la boca. Yo no podía creerlo.

Yo las miraba a las dos turnarse para meterse mi polla en la boca y me imaginaba que estaba en una película porno en el que yo era el actor principal. Una de ellas se metía la polla entera y movía la cabeza hacia los lados. Era increíble como no se ahogaba.

Yo me dejé hacer. No podía perderme cada toque de esas lenguas que sabían muy bien lo que hacían. Las chicas pusieron sus lenguas cada una a cada lado de la cabeza de mi polla y empezaron a mover sus lenguas como que estuvieran comiéndose un helado de cucurucho que se derrite. Luego metían cada una mi polla en su boca y la sacaban para que la metiera la otra. Era una pasada sentir como mi polla entraba y salía de una para pasar a la otra.

Cuando escucharon que iba a correrme una de ellas se adueñó de nabo y lo introdujo en su boca cerrada. Me corrí y le disparé la carga completa dentro. Ella exprimió el tallo hasta sacar la última gota succionando y luego fue a besar a su amiga para compartir la leche entra las dos. Tragaron y volvieron a lamer mi polla, ya rendida, para terminar de limpiarla. Así terminó ese sueño hecho realidad.

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