Mamada de un transexual

Un chico salió a triunfar esa noche. Tuvo una gran aventura. Pero mejor para él el no saber los detalles.

Una noche salí de marcha al sitio gay donde suelo ir. Me estaba tomando una copa cuando vi a un grupito de chicos que parecían muy animados. Dos de ellos me parecieron un poco aislados. Supuse que eran heteros que habían venido con el grupito de mariquitas a ver si pillaban algo interesante.

Le sonreí a uno de ellos y lo vi comentarle a su compañero sobre mi. Los dos me miraron y yo les saludé con mi mano. Al cabo de un rato se acercó el chico a saludarme y empezó el típico ligoteo. Se notaba que era un poco inexperto; pero yo le seguí el juego. Nos tomamos una copa, invitada por él; y me reía por dentro al imaginar a mi inocente cazador la sorpresa que se llevaría si supiera lo que soy.

Quise probar la osadía de mi compañero y le dije que iría al servicio; que si quería acompañarme. Se puso algo nervioso; pero se animó.

Cuando nos acercamos a los servicios, lo tomé de la mano y lo arrastré a seguirme. Lo besé y nos metimos en una cabina del water. Me lancé directamente a su polla. El chico no podía creérselo. Me tragué su polla entera de golpe y el me veía sorprendido. Le hice una mamada a conciencia y él se animó a tocarme. Le vi las intenciones de follarme; pero no me dejé. Seguí comiéndome su polla y él estaba que reventaba. Le apliqué mi técnica de garganta profunda y terminó en mi boca. Lo tragué y volví a besarle.

El chico salió alucinado del servicio. Lo vi acercarse a su amigo a contarle muy animadamente lo que le había pasado. Los dos flipaban.

Yo seguí en la barra un rato y se acercaron unas amigas a conversar conmigo. Luego lo vi marcharse con sus amigos. Supongo que es mejor para él no saber con quien estuvo. Tiene ahora una anécdota que contar que le subirá la autoestima.

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