Me gusta el sexo exhibicionista

Me gusta que me vean teniendo sexo; pero más aún me gusta que me oigan. El sexo exhibicionista me excita demasiado.

 Yo vivo en un piso algo pequeño, y mis vecinos se enteran cada vez que recibo visitas masculinas por la cantidad de ruido que hacemos. Al otro día me hace mucha gracia el ver sus caras de reproche y vergüenza ajena. Vergüenza que sienten ellos, no yo. Yo nunca apago las luces de mi cuarto cuando estoy follando con alguien y mis persianas nunca bajan. Varios de mis vecinos usan binoculares para espiarme y a veces he visto reuniones enteras de personas asomadas en las terrazas; disfrutando del espectáculo.

Disfruto mucho el sexo, y hacer ruidos y gritar es mi mejor demostración de lo bien que lo paso. No me corto en ningún lugar donde esté para hacer ruidos y hacer evidente mi goce. A los chicos los pone muy cachondos.

Una vez fui con un novio que tenía a una tienda por departamentos y él se metió en el probador conmigo; follamos dentro y gritamos como si estuviéramos solos en una montaña. Al salir del probador había una cantidad de gente reunida en la puerta y nos aplaudieron como que hubiéramos dado un show. Nosotros nos divertimos mucho con la situación.

 

 

Otra vez me ligué a un chico en una piscina de un hotel y follamos dentro de la piscina llena de gente. Hemos podido hacerlo disimuladamente; pero yo preferí dar rienda suelta a mi disfrute y no solo devoré el chico sino que tuve un orgasmo muy ruidoso.

En las discos le he hecho una mamada a algún chico. Bueno; una vez me senté en las piernas de uno y este empezó a masturbarme por de bajo de la minifalda. No pude evitar gemir y retorcerme. Lo de follar en los servicios ya es rutina.

En una ocasión hice una reunión en mi casa con varios amigos y me puse a follar en la terraza con mi novio como que no hubiera nadie más; estando mis amigos en el salón. Estoy seguro de que mis amigos no dirán que soy una mala anfitriona. Algunas chicas si se cortaron un poco.

 Tengo una amiga que es muy mojigata. La invité a mi casa y cuando llegó yo estaba follando con mi novio en el salón; le abrí la puerta desnuda, la invité a pasar y le dije que se sentara en un sillón frente al sofá donde yo estaba follando con mi novio hasta que terminamos lo que estábamos haciendo. Al final le dije que lo sentía, pero que nos había pillado en una situación que no podíamos postergar.

Hasta ahora no me he atrevido a publicar en la Internet alguno de los videos que he hecho de mis folladas; pero ya tengo la idea en la cabeza. Seguro no tardaré en hacerlo.

Alguna vez quiero follar en el metro o en un autobús.

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