Mi secreto con las ninfómanas

Siempre me las apaño para ligar ninfómanas. Debe ser que me ven como una máquina de follar.

Por ejemplo: estás un día, muy cómodo, tumbado en tu sofá viendo la tele. Llaman a la puerta y vas a abrir sin ganas de moverte. Es ella. Cuando la ves sabes que lo que quiere es follar y a eso ha venido. Te brinca encima, la llevas el sofá, ella se calienta un poco, le quitas la ropa, bajas a comerle el coño, ella se excita, tú le agarras la mano y la pones a tocarse, ella se calienta más, la pones a hacerse una paja, ella se vuelve loca; tú solo la miras mientras ella se calienta cada vez más, la escuchas como gime; se retuerce de placer. Ella te besa y te agarra; pero tú vuelves a ponerle las manos en el coño. Ella está a punto de correrse y grita, grita… grita y explota. Tú te acercas a ella y le das un beso en la boca. Y ya está; le has provocado un orgasmo sin moverte demasiado y tú eres la causa de su satisfacción. Ella complacida se queda tranquila; mientras tú ves la tele.

 

ninfomana

 

Como buena ninfómana, no esperarás que quede complacida con un solo orgasmo; así que sabes que no todo ha terminado. Otra vez comienza a toquetearte y se monta encima de ti. Tú la dejas refregarse contra tu cuerpo. Ella se enciende, porque tú la vuelves loca y ella solo quiere orgasmos. Sientes su aliento en tu oído; mientras tú sigues disfrutando tu programa favorito. Sientes como se excita y se retuerce. Su excitación sube, sube y sube ¡si…siii…siiiiii!. Vuelve a tener otro orgasmo. Y tú estás entero todavía. No has gastado ni una munición.

Termina tu programa de tele; así que te viene bien una mamada. Por fin sacas tu polla. Ella sabe qué hacer. Te pone el coño en la cara y hacen el 69. Le comes el chocho con ganas, la masturbas y ella explota de nuevo. Ya van tres a cero.

Ahora si te han entrado ganas a ti. La pones en cuatro patas sobre el sofá y le das con fuerza.Ella está feliz; recibiendo lo que quiere. ninfomanaTú sigues clavando tu polla con fuerza; para que ella sepa que tú eres quien le da placer. Le das, le das, le das… hasta que revienta en gritos de placer. Ella se vuelve hacia ti, te besa y te abraza y tú vuelves a meterle la polla en la boca. Ahora te toca a ti. Le agarras la cabeza para que la mueva más rápido y con fuerza y …¡ahhh, ahhh, ahhh! Te corres en su cara.

Como ves; ella ha tenido cuatro orgasmos y tú uno. En un día en que no querías ni moverte. ¿Puede ella esperar más? ¿Puede otro hombre complacerla mejor?

Ahora bien; si tienes una ninfómana contigo, lo mejor es que la aproveches; así que a alimentarte bien y mantenerte activo para darle a tu chica lo que se merece. Porque sino se lo dará otro. jajajaja

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