Sexo con mi Mejor Amiga

Siempre tuve fantasías con otras chicas, pero nunca creí que por eso fuera lesbiana. No se si considerarme lesbiana aun, pero hace unos días tuve mi primer experiencia con mi mejor amiga.

Hace un tiempo, y prácticamente en forma simultanea, las dos nos peleamos con nuestros respectivos novios, así que el tiempo que pasábamos juntas fue mayor. Un viernes por la noche, que no habíamos hecho planes, nos quedamos en casa de mis padres, decidimos alquilar una peli y comprar unos chocolates. Nos dimos una ducha, nos acostamos en mi cama y encendimos la tele. Ella ya había empezado a comerse el chocolate (es la más golosa de las dos) y yo puse la película. Cuando la película empezó enseguida pudimos ver que no era lo que habíamos alquilado, sino una peli porno. Nos dio mucha gracia e hicimos comentarios sobre la equivocación que había cometido el chico del videoclub y nos reímos un rato. Pero lejos de sacarla, a las dos nos dio bastante curiosidad y nos quedamos viéndola; le quitamos el sonido para que mis padres no se dieran cuenta; mientras, seguíamos riéndonos en la cama.
Las escenas de la película ya me habían provocado mucha calentura y me di cuenta que comencé a mirar a mi amiga con otros ojos. Intenté disimularlo pero la situación de estar con ella en la cama y mirando esas escenas hizo que mi coñito comenzara a humedecerse. Supongo que ella estaría sintiendo algo igual, porque comenzó a destaparse, permitiéndome ver sus pechos traslucirse por debajo de la camiseta que yo le había prestado para dormir. Sus pezones estaban muy duros y en punta, pero eso no la hizo incomodarse.
Cuando yo estaba haciendo un esfuerzo por no arrojarme sobre mi amiga, ella me dijo “se me cayó chocolate dentro de las sabanas” y se destapó por completo. Comenzó a buscar el chocolate entre sus piernas y yo la seguía con la mirada. “No me ayudas?” me dijo con mirada de pícara y entre risas. Yo no quería tocarla. “El chocolate se va a derretir” insistió; y no es para menos, con la temperatura que habíamos levantado en la cama. Se quedó sentada y yo arrodillada junto a ella buscando las migas de chocolate. “Aquí esta!” y señaló su entrepierna. Con el calor de sus muslos lo que quedaba era chocolate derretido. Con su mirada lasciva me lo dijo todo, hizo a un lado su braguita y yo fui directamente con mi lengua a por el chocolate. Terminé con el chocolate y seguí con su coño. Le pasé mi lengua por todo el chocho y después me concentré en su clítoris, cuando me quedaba allí parecía gemir más fuerte. Estaba tan rico! ardiente y húmedo, nunca había sentido algo así. Se sentía muy suave y mi lengua no se cansaba de jugar con sus labios. Ella empezó a retorcerse de placer y me pedía más y más, entonces la follé con los dedos mientras le seguía lamiendo el coño. No tardó mucho en correrse en toda mi cara y fue espectacular!
Todavía nunca hablamos con mi amiga de esto que pasó, tal vez por timidez o no se qué; pero por las dudas este viernes la voy a invitar a casa y obviamente voy a alquilar otra porno a ver que pasa.

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