Sexo Freak en el Insti

Tenía la picha muy gorda, el escroto tenso, estaba lleno de leche y yo se la quería sacar toda.

sexo freak en el instituto

freak sexoLe eche el ojo a uno de mis profesores. Era un hombre de unos 38 años, casado, bastante introvertido, de gafas raras y un maletín ridículo. Ninguna chica se hubiera fijado en él (y menos una chica de mi edad), pero en uno de esos días en los que estaba muy calentita, lo miré y detrás de esa imagen que el profesor quería dar, descubrí que había un hombre muy sexy. Vi más allá de su maletín y sus gafas, y vi que los pantalones del traje insinuaban un paquete importante, y eso me excitó muchísimo!

Por supuesto comencé a sentarme en la primera fila para que no pudiera escapar fácilmente de mis miradas insinuantes. Me di cuenta que las faldas cortas lo volvían loco, y como en el curso había poca gente, podía darme el lujo de ir sin bragas para mostrarle el coño al profesor.

Un día lo esperé entre los coches del parking y cuando se estaba acercando a su coche pude arrinconarlo contra una columna. Apoyé mis tetas contra su pecho y acercando muchísimo mi boca a la suya, le quité las gafas para poder ver sus ojos. Intentó hablar, pero lo callé con un beso muy húmedo y profundo; lo único que atinó a hacer fue dejar caer su maletín al suelo y entregarse a mis labios.


chicas follando

Mi profesor estaba como en estado de shock, apenas correspondía a mi beso, así es que acerqué mi pelvis para sentir su polla. Para mi sorpresa estaba erecta y tiesa como una roca. Era una polla enorme que se apretaba contra mi vientre, me aparté unos centímetros, pero él con sus manos en mis nalgas me apoyó su polla otra vez.

Mientras seguía mirándolo fijamente y recorría sus labios con mi lengua, bajé una de mis manos para palpar su pene erguido. Tenía la polla más fibrosa y venosa que jamás había sentido. Con la otra mano desabotoné mi camisa, para dejar ver mi pulposo escote. Cuando vio mis tetas zambulló su cara en ellas y allí empecé a pajearlo sin sacar la polla de dentro de sus pantalones. Tenía la picha muy gorda, el escroto tenso, estaba lleno de leche y yo se la quería sacar toda.

relatos porno fotosMi profesor no podía articular palabra, simplemente balbuceaba y daba temblorosos gemidos de placer, mientras lamía y mordisqueaba mis pezones duros. Yo sabía perfectamente que aplicando un poco más de presión al pajote que le estaba haciendo, era suficiente para que se corriera, y así lo hice. Apreté el puño, y froté su capullo con el pulgar cada vez que subía.

Solamente tres de esos meneos fueron necesarios para que se corriera en sus pantalones. Lanzó un gemido ahogado, y sentí como su polla palpitaba en interminables espasmos. Parte de la leche la dejó en sus pantalones, la otra parte quedó entre mis dedos, me los chupé y tragué toda esa espesa leche. Mientras lamía lo que pude de su leche, él se abrochó el pantalón, se miró la mancha de semen que le quedó en la entrepierna y sin levantar la mirada para verme, se metió en su coche y se fue.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *