Sexo Gay en el Campo

Yo se que soy maricón, pero no sabia que tenia tantas plumas.

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Yo se que soy maricón, pero no sabia que tenia tantas plumas.

dogging cancaneo gayDescubrí que dentro de mi hay una loca perdida que le encanta le follen. Todo esto lo descubrí un día en el campo de mi tío, a quien fui a visitar ya que me había invitado y no podía decir que no, además sabía que uno de los empleados era tan maricón como yo. Pueblo chico infierno grande, de modo que era el único maricón del pueblo y yo tenia que probar esa manzana. Seguro que estaba mas caliente que ninguno y me lo follaría seguro.

Al llegar al campo me dispuse a saludar a todos, me fui a recorrer, sabia que si Armando no estaba en la casa, estaría en el medio de la plantación haciendo algún tipo de trabajo. Antes de salir me puse unas mallas bien apretadas que se me metían entre las nalgas y me marcaban bien la polla para que no quede duda que quería que me la coma… Empecé a caminar y cada ve me alejaba más de la casa y me adentraba en las plantaciones de maíz, de repente escucho a lo lejos a Armando arriando unas vacas, me acerqué un poco más y lo vi montado a su caballo con el torso desnudo. La polla se me puso como una roca, me fui acercando cada vez más hasta que me vio y se acercó a mí cabalgando ligeramente. Me acomodé la polla apuntando hacia abajo, no podía dejarla quieta, se me había puesto muy dura, era difícil pero lo logré, además estaba hinchada por terrible erección así que parecía una morsilla, grande y apetitosa.

Al llegar hasta a mi y me dijo con voz de macho, de hombre curtido: “buenas Don Marco, como esta? hacía tiempo que no lo veía por aquí…” Lo tenía sobre mí, montado al caballo que llegaba a una altura prudente como para que saque su verga y me la haga chupar bruscamente. “buenas Armando, aquí estamos, he venido para relajarme un poco, la ciudad mata y más con esto calores”, le respondí. Me lo quede mirando fijamente, ese cuerpo formado, esos pechos duros y esos abdominales me ponían mas que cachondo, no podía evitar ponerme duro otra vez… el silencio fue por rato algo incomodo, por suerte Armando dijo algo: “traes unas mallas muy ajustadas…”

De mi salió esa loca que llevo dentro… me di vuelta y le dije: “ si? te parece… me hacen buen culo, verdad?” y le mostré bien todo mi ojete que ya abierto por historias pasadas, y no era para despreciar. De repente se bajó de caballo y comenzó a observarme más detenidamente, me dio la vuelta y yo sabía que haría algo, pero jamás imaginé que fuera capaz. Al estar de espaldas a él, me cogió del culo y me lo apretó, me manoseó las nalgas sabrosamente y me bajó las mallas por debajo del culo. Mi polla estaba dura y me moría de ganas de que me la coma toda, hasta el fondo. Entonces me incliné levemente hacia delante y sin mediar palabra me metió su polla hasta el fondo, nunca la había visto, pero no me hizo falta, me llenó de carne el culo y no podía creer el tamaño que tenía.

Empezó a meterla y no paraba, seguía entrando. Se puso sobre mí y me cogió la polla por delante. Como me daba el tío! Me estaba destrozando y me gustaba, quería más, que no pare, que me llene de leche, podía sentir su sudor sobre mi y sus huevos golpeando contra los míos. Le pedí que me la meta hasta el fondo y así lo hizo, me penetró con su terrible nabo, estaba tan duro y gordo que no quería que pare nunca.

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Comenzó a hacerme una paja mientras me daba, que arte, no podía creer la manera de gozar que estaba sintiendo en ese momento, el calor del sol del medio día, el maíz por los alrededores, yo cogido del bebedero de los animales que nos observaban. Toda esa situación hizo que me corriera, estaba como loca… Armando no dijo ni una palabra, siguió dándome polla por el culo hasta que comencé a sentir su verga explotar de leche, podía sentir la leche saliendo de su polla y lubricando todo mi culo, sentía como se derramaba por los costados y me chorreaban los huevos. No podía creer como follaba ese hombre, era una máquina. Claro, después de tanto sin mojar, ve un culo como el mío, y se puso como loco.

Me sacó la verga del culo toda enlechada y me la metió en la boca, me hizo chupársela y que me trague lo que quedaba de leche por salir… me dejo exhausto, no podía ni moverme. Después de un rato, logré incorporarme y al girarme hacia él y lo vi parado al lado de su caballo, todo desnudo y con la polla morcillona, le colgaba de tal manera que me costaba creer que existiese tal tamaño, estaba caída hacia abajo, me calentó tanto que no me quedó otro remedio de arrodillarme ante él, levantarla con mis manos y llevármela a la boca nuevamente.

Se la chupé otra vez y se puso dura como una piedra… se tiró sobre la hierba, y lo miraba de reojo, lo veía gozar más cuando me tragaba más su polla, luego de un rato mamándosela y viendo que estaba dura nuevamente no puede evitar ponerme sobre el y sentarme en ella. Froté su capullo por todo mi culo y me penetré solo con la punta. Se sentía gloriosa, y como tenia mi culo lleno de leche solo basto un pequeño empujoncito para que resbalase hasta el fondo. Nuevamente tenía todo ese cipote clavándome. En ese momento mi loca perdida interior afloro nuevamente y comencé a cabalgarlo sin parar.

Lo monté durante un largo rato hasta que toda su leche comenzó a saltar, saqué mi culo e hice que se corriera encima de mi cuerpo, me llenó la cara de leche caliente y mi estaba todo mojado, tenia leche desde mi cara hasta mi verga que estaba dura hacia ya un rato. Armando me miro y me cogió de la verga tirando hacia él y se la apoyó en su culo haciendo que lo penetre. Si él quería verga, yo me iba a negar! Así boca a arriba como estaba, levanté su culo y apoyé mi polla en su ano, estaba suave, fue empujar un poco y se abrió a mi como una virgen, metí mi carne por su culo hasta el fondo y comencé a darle adentro y afuera… su polla estaba flácida así que comencé a apretar sus huevos y a intentar levantar es mástil caído, después de un rato se puso dura y entre paja y polla por el culo comenzamos a corrernos los dos. Que buena experiencia, había leche por todos lados y los dos estábamos exhaustos de tanto sexo.

Fue Armando quien me hizo ver como me pone una polla grande y jugosa, y liberó mi más íntimo instinto gay. Pero este fue tan solo nuestro primer encuentro de una semana completa que me quedé en el campo, ya les contaré el resto.

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