Un Dia a Puras Pajas

Tuve un día de pajas feroces, de esos días que me recuerdan a la adolescencia.

masturbacion anal

muchas pajasDesde que me desperté que ni yo mismo me reconocía, me masturbé y corrí muchas veces, pero no podía hacer que la polla bajara. Puede que sea la falta de sexo, o las fantasías con mi nuevo entrenador, pero me desperté con la polla tiesa y con el recuerdo de un sueño muy caliente.

Sin salir de la cama empecé a machacármela, intentando recordar este sueño tan húmedo que había tenido. Como en una película porno, las imágenes invadieron mi cabeza y pronto me había corrido sobre mi estómago y derramando toda mi leche en mis sabanas. Estaba muy a gusto esparciendo toda mi leche por mi cuerpo, había comenzado el fin de semana con energía. Me levanté y fui directamente a darme un baño, el agua tibia no dejaba que mi polla se relajara del todo y mientras la enjabonaba sentí que se ponía aun más dura. Otra vez volví a pajearme, esta vez en la bañera sintiendo la espuma que acariciaba y me lubricaba, así es que esta vez me masturbé mientras metía los dedos en mi culo. La masturbación anal hizo que me corriera en el agua, me duché y salí de la bañera muy relajado, pero no conseguía que la polla se deshinchara.

pajas

Mientras me secaba, la toalla me rozó la entrepierna y la polla se me puso gorda otra vez. No podía creer que después de haberme corrido dos veces aún quisiera más, tenía la polla como cuando recién me levanté. Soy joven, y no tenía más que hacer, así que fui a por la tercera. Estaba tan excitado que me la meneé envolviendo mi mano en la toalla, y se sentía como si otro me estuviera pajeando; me corrí en el lavabo dejando leche por todos sitios.

Me vestí y me senté en el sillón a mirar televisión y sobre la mesa chica encontré algunas revistas que había dejado mi compañera de piso, de esas revistas del corazón, para adolescentes, donde salen tíos en traje de baño. Sin poder explicármelo, por cuarta vez en media mañana tenía la polla tiesa como una piedra para pajearme en el sillón. Pensar que mi compañera podía entrar por la puerta en cualquier momento, hacía me correr la adrenalina y me la ponía dura; tardé mucho menos tiempo en correrme.

masturbaciónSin poder contenerme dejé mi leche sobre las revistas y todas chorreadas las llevé a mi habitación para que nadie las encontrara. Las puse debajo de la cama, y mientras lo hacía, sin quererlo encontré uno de mis tesoros. Aunque ya hace tiempo lo había dado por perdido, encontré una película que me acompañó en gran parte de mi adolescencia; y con la esperanza de hacerme una paja que durara más de unos pocos minutos, me recosté en la cama nuevamente. Sin sobrepasar los diez minutos de película ya me había corrido por quinta vez.

No conseguía hacer que la polla se pusiera blanda, mi cuerpo me estaba dando una señal de alerta; entonces hice lo único que sabía que me ayudaría: llamé a un amigo, que siempre esta dispuesto para estas ocasiones y me hice follar bien duro.

Para descargar películas de porno gay, haz click aquí.

 

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *