Una folladora experta

Quiero contarles algo que me pasó recientemente con una chica maniática sexual.

Yo no soy muy experto con las mujeres; pero si he conocido a unas pocas y no he recibido quejas. Sobre todo me he preocupado por aprender cosas leyendo libros de sexualidad, conversando con los colegas y viendo películas porno; así que tengo bastante picardía y algo de morbo.

 Hace poco conocí a una chica que estaba muy buena y se notaba que ella si había tenido muchas experiencias y, además, era muy evidente que veía mucho porno. La tía era una estrella porno; todo lo que cualquier chico podría desear: yo le gustaba mucho o eso me hacía creer; le encantaba comerme la polla, que me corriera encima de ella, se conocía todas las posiciones y se daba durísimo, me hablaba sucio, pasábamos horas follando y siempre quería más. Una vez me dijo que nos pasaríamos un fin de semana follando con juguetitos y todo. O sea… la mujer perfecta!.

A mi me gustaba mucho ella porque tenía un buen cuerpo (cuidado de gimnasio); pero sobre todo me gustaba su personalidad; muy segura de sí misma y abierta; aunque algo misteriosa. Una vez se puso a fumar en la ventana de mi cuarto desnuda, solo con las botas puestas. La imagen me sedujo; se le notaba mucha soltura y comodidad estando desnuda. Pensé que era una chica que estaba muy conforme con su cuerpo y que sabía que podría gustar a cualquier hombre.

Lo extraño del asunto es el como empecé a sentirme después. Yo me sentía como una maquina de follar. Como que se masturbaba conmigo. Como algo que estaba ahí para que ella se satisficiera. Me sentía utilizado. Sé que muchos chicos quisieran que los utilizaran así y al principio yo también lo disfrutaba. Estaba enganchado; pero ya después dejó de gustarme el asunto.

 

 

Yo le decía que yo no era sexual, que era sensual. Que me gustaba hacer el amor y no solo follar; o sea, que me gustaba mucho disfrutar del sexo con sentimiento y no solo como búsqueda de placer. Ella decía que a ella le gustaba que la follaran.

Al final me cansé y empecé a distanciarme de ella. La verdad es que yo estaba encoñado; pero prefería buscar a una chica cariñosa con quien pudiera hacer más que solo follar. A mi me gusta quedarme en la cama abrazaditos y dándonos besitos y caricias, jugueteando y hablando.

Cada quien con lo suyo. Esas chicas están bien para pasarse un rato o para quien quiera solo folleteo; pero yo no soy de esos.

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